Entre los elementos de debate que más han llamado la atención las últimas semanas con la presentación de los presupuestos por parte del gobierno de España, se encuentra la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) hasta los 900 euros al mes.

Aunque el salario mínimo en España se ha ido incrementando progresivamente a lo largo de los años, este último incremento supone un 22,3% más que el salario mínimo anterior:

El actual gobierno ha defendido que esta medida vendrá acompañada, por tanto, de un incremento de las cotizaciones a la Seguridad Social (al incrementarse la base mínima de cotización hasta los 1050 euros).

Sin embargo, este efecto se produciría siempre que se mantuvieran las tasas de empleo constantes, algo que no suele producirse cuando se incrementan los costes laborales.

El debate sobre si esta subida del SMI va a ser beneficioso o no para la economía está abierto sin unas conclusiones claras.

Desde un punto de vista teórico, como es lógico, siempre que el salario que cobra un trabajador se encuentre por encima de su productividad marginal, habrá una clara tendencia por parte de las empresas a despedir o no contratarle.

No obstante, pueden generarse infinidad de otras posibilidades como reducción de número de horas trabajadas, congelación salarial futura, incremento de la economía sumergida, etc.

Lo que parece no generar dudas es el alcance de esta subida de salario mínimo: en base a los últimos datos disponibles por el INE, si observamos la clasificación de trabajadores en España en función del salario que reciben y el tamaño de la compañía en la que trabajan, podemos ver cómo la mayor carga de esta subida salarial afectaría a la micropyme y no a la gran empresa, al contrario de lo que se ha llegado a indicar desde el ejecutivo.

Clasificación de trabajadores en España en función del salario que reciben y el tamaño de la compañía en la que trabajan:

Es decir, tal y como se observa en el gráfico, el grueso de los trabajadores que cobran menos de los 900 euros del nuevo SMI propuesto son empleados de micropymes. Este hecho supone que:

  1. Por un lado, estaría afectando a unas entidades (pymes) sin suficiente músculo para poder soportar ese aumento de costes fijos, y tendría que recurrir a otras medidas alternativas (por ejemplo, despidiendo al trabajador).
  2. Del mismo modo, esta subida salarial estaría afectando a ese tejido empresarial de micropymes, en lugar de a las grandes corporaciones, algo que en principio choca con la intención política del Gobierno actual.

En conclusión, aunque las consecuencias de la subida del salario mínimo en una economía no están claras y dependen de múltiples y diversos factores, en la tesitura actual española (y ante la ausencia de un estudio analítico previo sobre el posible impacto de esta subida sobre la economía española por parte del gobierno), podríamos decir que esta subida del salario mínimo tendría un mayor efecto negativo que positivo sobre la economía española.

Los niveles salariales deben concretarse en función de la productividad, y el incremento de los salarios debería regularse bajo el marco de un buen modelo productivo, del grado de I+D+I y de una regulación y fiscalidad adecuada que favorezca la inversión.

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